LA MALETA VIAJERA Es un nuevo proyecto de lectura que pretende difundir la lectura, el comentario, el conocimiento entre nuestros alumnos. De momento se aplicará en la etapa infantil y en el primer ciclo de primaria. Durante el segundo trimestre una maleta viajera llegará a cada clase con tres libros, música y un dvd y un diario de clase. Se trata de despertar la curiosidad por la lectura y la cultura. Este material es un préstamo de una biblioteca y hemos de procurar un buen uso y conservación. Una vez la maleta ha llegado es conveniente realizar los siguientes pasos que debemos cumplir siempre que nos sea posible: -Debe utilizarse un libro completo, no un fragmento. -Debe presentarse el libro: título, autor, ilustrador, traductor, editorial. Adaptando la información a la edad del niño. -Después de la lectura del libro debe haber una puesta en común donde los niños expresen lo que más les ha gustado del libro de forma espontánea, sin que el animador trate de que descubran lo que él ve en libro. -Podemos repetir la animación siempre que utilicemos un libro distinto. No podemos hacer dos animaciones diferentes con el mismo libro. -Las animaciones serán más efectivas si se comienzan a realizar en los primeros niveles (Educación Infantil) y se siguen realizando a lo largo de toda la primaria. -La animación de la lectura debe ser activa: el niño escucha, lee, juega, observa, se mueve.. -La animación debe ser voluntaria: el niño debe querer participar. Nunca debe convertirse en una actividad más de clase, es algo distinto que tiene que ver más con la diversión y el juego. No debemos preocuparnos si al principio no todos los niños leen el libro y participan de la animación, cuando los no lectores vean lo divertido que puedo resultar se irán incorporando a las actividades. Es conveniente que después de realizada la animación los niños vuelvan a leer el libro de manera voluntaria. -La animación debe ser participativa: el niño debe ser el protagonista. El animador vigilará que todos intervengan. -La animación no es competitiva: no se trata de ganar o perder, no hay notas ni calificaciones. El animador alabará los aciertos, pero quitará importancia a las equivocaciones. Procurará invitar a los niños a ayudar a los compañeros que no sepan. Al planificar las distintas animaciones conviene fijar: -Nivel de los participantes -Objetivos. -Material necesario.- -Forma de realizarla. -Tiempo que se precisa para llevarla a cabo.
Todas estas indicaciones son orientativas, será luego la práctica la que nos vaya guiando y vayamos adaptando las animaciones a la realidad de nuestros alumnos. Objetivos de la animación Se pretende desarrollar en el niño el hábito lector, de manera que la lectura se convierta en una actividad placentera elegida libremente. Pero al mismo tiempo también buscamos alcanzar objetivos más concretos: -Que descubra el libro físicamente, iniciándose de forma paralela en el lenguaje de la imagen. -Que relacione lo oral y lo escrito dando paso a la lectura como un ejercicio posterior. -Que los niños desarrollen la capacidad de escuchar, comprender y retener. -Que comprenda lo que dice el libro completo. -Que desarrolle su capacidad analítica y creativa: repetir y recrear a partir de lo contado. -Que evolucionen de una lectura pasiva a una activa, incorporando este aprendizaje en su vida cotidiana. -Que logren otras formas de comunicación no estereotipadas a partir de la recreación y la invención. -Que reflexionen sobre los valores y actitudes que encierran los libros con espíritu crítico. -Que el niño descubra la diversidad de los libros. -Que conozca experiencias diferentes a las que ha vivido. -Que les sirva la lectura como estímulo para superar los propios problemas. -Ampliar su visión del mundo, abrir su mente a otras realidades y culturas, con actitud de respeto. -Que se introduzca en la literatura a través de la lectura.
PROPUESTAS DE ANIMACIÓN
El narrador mudo: Hay que cubrir el texto del libro antes de que sea leído, y ver o hacer ver con detenimiento las ilustraciones. Se trata de narrar el cuento únicamente a partir de lo que dicen las ilustraciones. Es importante hacer este ejercicio entre varios. Si la edad lo permite cada participante puede escribir el texto. Después se comparan. Si no, simplemente se cuentan. No se debe descartar ningún relato. Lo importante es ver cómo se sustenta cada uno. El narrador ciego : Un ejercicio paralelo al anterior es narrar el texto sin dejar ver las ilustraciones y permitir que el niño imagine sus propias ilustraciones y después compararlas. El objetivo es, por una parte, dejar que los niños desarrollen sus propias imágenes y, por otra, comprendan que la visualización del ilustrador no es la única. El relato corto: Una ilustración tiene infinidad de elementos narrativos “congelados”. El ejercicio consiste en tomar una ilustración y ver en ella qué elementos hay (la relación entre los personajes, la hora del día, el entorno, la época, etc..) y descongelarlos, es decir, imaginar o relatar qué pasaba antes o después. El ilustrador travieso: Muchas veces el ilustrador aporta al libro elementos narrativos o simbólicos que no están en el texto y que pueden modificarse incluso sin sentido. Hay otros casos en los que la clave de la narración relatada en el texto se encuentra en elementos de la ilustración. A través de esta actividad se propone encontrar qué elementos se encuentran en las imágenes que no están en el texto. Después del huracán: Se propone fotocopiar las ilustraciones del libro y mezclarlas. El niño deberá observar cuidadosamente las ilustraciones y darles un orden. Después deben discutir por qué las pusieron en ese orden. Otra vez haremos hincapié que no es importante si ese orden es idéntico al del libro; lo importante es que el orden tenga coherencia interior. Para ello el niño debe observar los elementos narrativos. Separar fracciones: Una estrategia interesante y divertida es mostrar sólo fragmentos de las ilustraciones y preguntar qué es o cuál es su lugar. Con esto se desarrolla la percepción por el detalle y se ejercita la comprensión de la lógica perceptiva de la imagen. Se pueden hacer variantes graciosas de esta estrategia como poner de cabeza el fragmento o hacer que se perciba la importancia de la composición colocando en espacios distintos un elemento de una ilustración. Comparar versiones: Es comparar las versiones de diferentes ilustradores sobre un mismo cuento. Es difícil realizar esto con textos modernos, pero relativamente fácil con los clásicos; de Alicia en el país de las maravillas hay más de 250 versiones de ilustración; de Pinocho otras tantas. Es un ejercicio que se pude hacer con niños pequeños y también con grandes lectores. El detective: Uno de los trabajos más complicados de ilustrador es caracterizar a los personajes. Esta estrategia sugiere extraer sus imágenes antes de la lectura imaginar sus rasgos biográficos, quién es, cómo es su carácter, cuál es su condición social y su oficio, de qué época y cultura proviene. Después comparar los resultados con las descripciones del texto. Se pueden hacer a la inversa: escoger algunas frases que describan al personaje e imaginarlo o dibujarlo. Mirar los ojos : Uno de los rasgos más determinantes en la ilustración es la mirada de los personajes, cómo se miran entre sí, cómo establecen o no contacto visual con nosotros. A veces es fundamental para sentir la calidez de un libro en blanco y negro nos parece más cercano que otro en color. Y la historia continua : Se propone a los lectores que la historia no termine donde acaba el libro y que ellos deben proponer el verdadero final con otra ilustración o con un texto.
Segunda Fase Una vez que la maleta ha visitado la clase queda el trabajo de recopilar toda la información, clasificar por temas… Este proceso nos va a abrir un coloquio de lenguaje oral. Sin olvidar que hemos de dar protagonismo importante a nuestros alumnos en la elaboración de colorear, dibujar escribir, copiar fragmentos, imaginar..Pensemos en la cantidad de interacciones verbales o de actividades de lectura y escritura que podemos plantear en este proceso. El resultado será una recopilación que dejaremos en el aula y que cada niño se llevará a su casa durante un día para enseñarlo a su familia y en el diario que adjuntaré es donde la familia anotará sus impresiones sobre este trabajo. |